viernes 20 de junio de 2008

Happy Congress

Como esas parejas que, tras una mala racha que les pone al borde de la ruptura, deciden regalarse un viaje para celebrar la reconciliación, así el PP ha querido regalarse un congreso que en sus horas iniciales parecía un placentero crucero mediterráneo en vez de la batalla que hace sólo dos semanas se anunciaba. Como ese matrimonio que tras superar la crisis se dedica a cicatrizar heridas, y presume de felicidad, de fidelidad, de amor para siempre; así también el PP, que quiso convertir la sesión inaugural en una celebración, en un día de felicidad, de amor.
Rajoy deberá suplir la agresividad por la credibilidad; los reproches por la presentación de alternativas. Sólo habrá un atisbo en el discurso final, recordando a su ya célebre niña. No mirará al cronómetro, sólo al retrovisor. Y en el espejo seguirán el 11-M, Irak, San Gil, Aguirre…
Ya hoy la presidenta de la comunidad de Madrid ha definido al PP de hoy de partido del centro con cabida para todos.

Por cierto, no hay que olvidar el octagenario aniversario del honorífico Jean-Marie Le Pen quien considera que la única derecha razonable de Europa es la derecha "centrista" del PP de Aznares, Rajoyes y demás. Para quien no conozca a este personaje, que sepa que en febrero de 2008 el Tribunal Correccional de París lo condenó por un delito de complicidad con la apología de crímenes de guerra y negación de un crimen contra la humanidad a tres meses de prisión condicional y a pagar una multa de 10.000 euros por haber dicho en una entrevista en 2005 que la ocupación nazi de Francia «no fue particularmente inhumana». Las declaraciones se realizaron en la revista de extrema derecha Rivarol. Con anterioridad, Le Pen había sido condenado con una multa en 2005 por unas palabras contra los inmigrantes y en 1998 a una pena similar por defender la desigualdad de razas. En 1997 le condenaron por decir que las cámaras de gas fueron un «detalle de la historia», mientras que ocho años antes había sido sancionado por negar la existencia de este instrumento de exterminio nazi. Imperdonable compañeros, un personaje impresentable.