Decía Carlos Dossi, escritor italiano: "Los locos abren los caminos que más tarde recorren los sabios". Todos deberíamos estar locos, puesto que así nacemos, pero es la sociedad y sus intereses la que nos hace cuerdos. Aceptamos las normals sociales, las injusticias, las desigualdades, el hambre, la envidia, el odio. Apagamos la llama de nuestra locura cada amanecer huyendo de nuestros propios sueños y pesadillas para agrandar nuestro bienestar. El día que reine la locura, el mundo será más justo, y paradójicamente haremos de este mundo de locos un mundo donde gobierne la cordura y la justicia.
Pedro José Narváez Benítez (el Público)